Una cartera sana es el resultado de una evaluación técnica y objetiva del riesgo, por lo cual se hace indispensable en las organizaciones que otorgan crédito, aplicar metodologías de estudio de crédito “confiables” y contar con funcionarios debidamente entrenados en la aplicación asertiva de dichas herramientas. La formación como evaluador de riesgo de crédito es un proceso que requiere de permanente entrenamiento, desarrollo de habilidades y conocimientos (competencias) que le permitan identificar oportunamente las debilidades y no incurrir en riesgos innecesarios que ocasionen la perdida de dinero.
La colocación y administración de los créditos en las empresas, conlleva la necesidad de reducir el riesgo de pérdida de cartera, evitando que afecte su solvencia patrimonial y su permanencia en el mercado.
La cartera de créditos es el principal activo de la gran mayoría de las entidades del sector solidario, por lo cual reviste especial importancia disponer de mecanismos que permitan valorar acertadamente el nivel de exposición a pérdidas por falta de capacidad de pago de los deudores, independientemente de que exista o no la obligación legal de realizarla.
Desarrollar la habilidad de analizar e interpretar los estados financieros de cualquier empresa, es una necesidad para el ejecutivo moderno, independientemente de la profesión en la que sea especialista. El mundo actual exige que los directivos y funcionarios de las empresas fortalezcan sus habilidades para optimizar los negocios, lo cual requiere el conocimiento y manejo de metodologúas financieras que permitan consolidar los niveles de eficiencia, productividad y solidez de sus iniciativas empresariales.
Una adecuada calidad y rotación de la cartera de crédito es resultado de un excelente proceso de crédito, efectuado en cumplimiento de políticas, normas y procedimientos, diseñados en forma acertada, actualizados según los cambios que se van presentando en el mercado y aplicados por personal con excelente capacitación y entrenamiento.
La mejor forma de diferenciarse y sobresalir frente a la competencia, cada vez más grande, es brindar y garantizar a través del tiempo, un excelente servicio a los clientes, para lo cual le recomendamos las siguientes acciones:
La cartera es el principal activo de una empresa y el que implica el mayor riesgo. Es una herramienta para abrir mercados, para competir, para crecer, pero de su adecuada administración depende la rentabilidad de la empresa y su permanencia en el mercado. Su manejo debe ser permanentemente ajustado a las condiciones fluctuantes del mercado y contar con un equipo altamente entrenado, sobre todo en momentos como los actuales donde el riesgo en la cartera de clientes se ha multiplicado como consecuencia de las dificultades que vive la economía mundial y la nuestra en particular.
La crisis mundial indudablemente repercute en la economía colombiana, afecta el desarrollo de muchas de nuestras empresas y por consiguiente, se desacelera la economa e incrementan los niveles de desempleo del país y se afecta la calidad de vida de los colombianos. No podemos dejar el futuro a cuestiones de azar, por lo que debemos prepararnos para afrontarla técnicamente, diseñando y ejecutando estrategias propias, que permitan convertir esta amenaza en oportunidad para nuevos logros. Para enfrentar las crisis es necesario desarrollar estrategias sobre:
La crisis mundial indudablemente repercute en la economía colombiana, afecta el desarrollo de muchas de nuestras empresas y por consiguiente, se desacelera la economa e incrementan los niveles de desempleo del país y se afecta la calidad de vida de los colombianos. No podemos dejar el futuro a cuestiones de azar, por lo que debemos prepararnos para afrontarla técnicamente, diseñando y ejecutando estrategias propias, que permitan convertir esta amenaza en oportunidad para nuevos logros. Para enfrentar las crisis es necesario desarrollar estrategias sobre:
En un mercado cada vez mas globalizado y competido, es necesario que las empresas, de cualquier sector económico al que pertenezcan, fortalezcan su capacidad de gestión y de proyección. Cometer errores o aprender mediante el “método de prueba y error” es algo en lo que hoy no podemos caer, ya que ponemos en riesgo la viabilidad de la empresa y su permanencia. Cada día el mercado nos obliga a ser mas organizados, eficientes., efectivos y eficaces, lo cual solo es posible a partir del desarrollo del recurso humano (capacitación y entrenamiento) y del fortalecimiento empresarial sobre los siguientes aspectos: estratégico, financiero, crédito y cartera, organizacional, comercial, productivo.
2. Planeación
Los resultados logrados son producto de los objetivos trazados y de la planeación ejecutada. Serán exitosos en la medida en que se definan políticas, objetivos, programas, métodos células de trabajo, y se acompañen de métodos de evaluación y seguimiento bien concebidos y ejecutados por personal debidamente entrenado.
3. Prudencia en el otorgamiento de crédito.
Es necesario revisar las políticas, normas y procedimientos utilizados para el otorgamiento de crédito, ajustándolos a los nuevos perfiles de riesgo, dentro de principios de sana prudencia que permitan optimizar la calidad de la colocación, reduciendo el riesgo de perdida de la cartera de clientes. Es necesario generar en los diferentes niveles de la organización, la cultura del “control del riesgo”, fortaleciendo los procesos de entrenamiento al personal que maneja la promoción de servicios, la venta a crédito, el servicio al cliente y la evaluación del riesgo.
4. Eficiencia y eficacia en la administración de la cartera.
El deterioro en el nivel de ingresos de las personas y empresas repercute directamente en su capacidad de pago, incrementa los índices de mora, afecta la calidad de la cartera y reduce la disponibilidad de capital de trabajo para funcionar adecuadamente. Administrar con eficiencia y eficacia la cartera es hoy, más que nunca, una imperiosa necesidad en las organizaciones, dada que es el principal activo de las empresas y el que experimenta siempre el “El futuro se construye, a partir de un buen trabajo en el pasado y el presente”.
El éxito es un estado mental que se “construye permanentemente” en nuestra interacción como empresarios, dirigentes, líderes y en el diario vivir. No es producto del destino ni de la suerte, es el resultado de nuestra forma de pensar, de sentir y de actuar; Por favor, incluya estas sencillas y efectivas recomendaciones dentro de su plan de acción para que siga construyéndolo:
Todos somos vendedores, vendemos nuestra imagen, nuestras ideas, nuestros proyectos, nuestra capacidad de crear y generar cambios, nuestro trabajo. De lo bien que lo hagamos depende nuestro crecimiento personal, profesional y laboral. Con el fin de poder fortalecer los rasgos que caracterizan a una persona como exitosa o de identificar las cualidades que debe poseer un aspirante exitoso que requerimos para una determinada labor, me permito compartir algunas de las calidades que se requieren para ser merecedor de esa distinción:
La creación de equipos de alto desempeño es uno de los retos de las organizaciones modernas, que buscan organizar grupos pequeños de personas, con destrezas y habilidades complementarias, comprometidas con una visión, misión, valores, enfoque de trabajo y metas de desempeño comunes, sobre las cuales se rinden cuentas y se responsabilizan mutuamente. Se caracterizan por tener un objetivo común, con un sentido de pertenencia y unas normas formales de comportamiento que regulan sus relaciones. Este modelo brinda los siguientes beneficios: